lunes, 16 de mayo de 2011

TRANSFORMACIONES DE UN ROBOT.

Desde que el hombre es hombre, se ha ido organizando como cualquier animal dentro de su entorno.
Al igual que en una manada de lobos, siempre nos hemos jerarquizado desde el más fuerte hasta el más débil. Nuestras tribus se han ido haciendo cada vez más grandes y con el  tiempo el significado de fuerte o débil ha ido deformándose.
Si nos remontamos a cuando tan sólo éramos pequeños grupos étnicos esparcidos por el mundo, alguien fuerte era aquel capaz de proteger a su familia y traer comida a casa. Según han transcurrido estos años de evolución el significado se ha ido asemejando cada vez más al actual, es decir, cuando el grupo sufría un gran aumento, ser el más fuerte no equivaldría  ser el que cazase o trajese comida, pasaría a significar ser el más poderoso, ergo cuanto más poblado más dominio sobre más gente.
Sin embargo la evolución del poder siguió avanzando hasta tomar otro valor, el dinero, que hasta día de hoy significa poderío, autoridad y mayor acceso a la cultura.
Bien, escrito esto, ahora sí que nos encontramos en posición de decir que según fuese tomando mayor  tamaño, poder e importancia una sociedad, iría evolucionando la forma de comunicarse.
Cuanto más pequeña la tribu, menos medios se requerirán para comunicarse, pero, ¿qué pasa cuando la sociedad es tan grande? ¿Padeceremos de un exceso de información constante?
Y si es así, ¿cómo sabremos qué creernos?

 Si la información es poder, y el poder actualmente es simbolizado por el dinero y éste es lo que mueve el mundo y éste es el que crea un mundo lleno de injusticias y desequilibrios económicos y el que nos enseña la cara trágica de la globalización, ¿significaría esto que la  información se estaría convirtiendo en un medio más de control cultural y que la globalización solo hace al rico mas rico y al pobre mas pobre?

Corremos el riesgo de que los medios de comunicación nos sean infieles, que no nos mientan si no que no nos digan la verdad, que incluso ellos mismo estén dirigidos.
 ¿Cuándo nos darán el guión de la próxima película?. 

sábado, 14 de mayo de 2011

WALKING DEAD

Siglo XX y XXI, para mí dos grandes siglos que gozan de tanta luz como de sombra.
Esta gran bola de sebo que no para de alardear de evolución, de grandes finanzas, de  tolerancia, de respeto, de igualdad, es para mí en su mayor parte un eslogan barato.
Hemos pasado  de crear duchas de gas, y disparar palabras hirientes, represoras y dominantes que pasaban a ser hechos, a ser de nuevo dominados por fuerzas que ni siquiera somos capaces de distinguir.
Ahora todo es uno, y a la vez no es nada.
Nos dirigen números, papeles y “personas- herramientas” sin escrúpulos, que tienen muy claro que quieren hacer de este mundo una máquina de producir billetes.
Y nosotros no sabemos ni qué hacer.
Antes si hablabas sabías que riesgo cometías. Eras consciente de que si te salías del margen más tarde o más temprano te matarían. Ahora la condena es el doble de cruel. ¿Quién sabe lo que te espera ahí a fuera si dejas de pagar tu hipoteca o no tienes dinero para comprarle a tu hijo las deportivas más caras de la tienda? Serás plenamente consciente de que al pequeñín posiblemente nunca le traten igual que al niño de papa con las deportivas de 200 euros, que por otra parte las habrá fabricado un niño que tenga que ir descalzo, y que el estado solo te valorara en el momento en el que  tu cuenta bancaria esté en positivos.
¿Acaso estamos determinados desde que nuestros padres nos ponen el primer pañal?
Significaría esto que el que nuestros padres nos pongan unos “Dodotis” o unos pañales del “Dia”, nos determinará como personas en esta sociedad que solo favorece al que tiene más dinero?
En realidad es muy sencillo, es tanto el poder que genera el dinero, que somos capaces de hacer cualquier cosa.
 Seleccionamos a las personas por su capacidad de producción, y se considera  a un individuo con experiencia y años, alguien inútil. Queremos mucha cantidad y no nos importa tan siquiera la calidad a largo plazo.
Quieren que seamos máquinas perfectas que coman saludable y poco, inventen nuevos eufemismos , hagan mucho deporte  y que nunca envejezcan aunque sea a base de botox.

Y si no quieres caldo, toma tres tazas, porque me voy a encargar de producir exclusivamente hasta la talla 38. Ser gordo te debería dar vergüenza, y así es, hacen que te sientas mal. Han inventado en tu cabeza la excusa de que no comas por tu bien, y por tu bien no comes y por tu bien mientes en el curriculum y no en la edad porque no puedes que si no, también. Está bien que se ponga el sexo y la edad, pero alomejor en vez tener que poner tanta información falsa o cierta en un papel, las entrevistas debieran ser mas largas.
Como he dicho al principio, todo es un eslogan barato. Nuestro propósito es ser una “persona de marca” y se nos olvida lo más importante, el ser culto, saber apreciar una buena película o un buen libro, etc.  Hemos llegado a tal punto que si tenemos esas carencias, nos intentarán consolar alienándonos con una taza de banalidad. “Cómprate ese vaquero, esa colonia, esa crema que disimulará por completo todas tus arrugas y todas tu carencias intelectuales y culturales”. Eres guapo , triunfarás, es decir tendrás dinero.